Me encanta descubrir cosas nuevas y este video es una de ellas. Sobretodo me gusta porque nos demuestra que la podemos surfear a pesar de “estar en la lona”. Siempre podemos ser creativos y usar el ingenio para divertirnos y pasarla bien.
Hola les recomiendo ver el post de Andresa donde explica mucha de las cosas que están pasando en estos días en relación al Observatorio Global y al cambio climático en miras a las negociaciones en el COP15 -en Copenhague-.
A mi me parece mentira lo que nos cuesta reaccionar frente a esta realidad. No estamos -como sociedad- ni siquiera tomando conciencia de los hechos a los que nos enfrentamos. Estamos en un estado de negación absoluta. Bailando en la cubierta del Titanic mientras el tiempo corre, como siempre lo hizo -Tck, Tck, Tck-. Solo siento una gran impotencia, que intento transformar en potencia. Potencia de cambio, de reacción-conciencia colectiva. De todos nosotros depende, poder reaccionar a tiempo!
Bueno, sale un post rápido porque en 5 mintuos me viene a buscar un remise para irme a Chivilcoy (a 200km) a participar de un Encuentro de Emprendedores Rurales que organiza la gente de Los Grobo.
………………………..
Primero, me gustó la introducción al mail de mi amigo Carles -Barcelona- donde se despacha con lo siguiente -ellos están regresando de sus vacaciones ahora-:
“Queridos amigos,
Empezamos el nuevo curso con más ganas que nunca, pues parece que tenemos crisis para mucho tiempo. Todos podemos quejarnos de nuestros políticos por su detestable actuación, y todos podemos quejarnos de ver cómo las grandes multinacionales continúan explotando los recursos del tercer mundo sin ningún rubor. Pero, ¿qué capacidad de autocrítica tenemos? ¿Hemos cambiado nuestro estilo de vida? ¿Hemos hecho algo para reducir nuestro impacto en el medioambiente? ¿Somos más éticos que antes de la crisis?.
Os pado el enlace al artículo de Andrea Sydow, que es berlinesa, licenciada en filología hispánica y coach profesional.
Espero que os guste.
Feliz semana,
Carles”
Lo dijo fuerte y claro, no? ; )
Segundo, me gustó mucho una fábula cherokee con la que Andrea Sydow cierra toda su reflexión. Por lo tanto, lo que viene ahora es el final de la nota de Andrea. Si pueden recomiendo verla entera. Sino, aquí la fábula:
“…Intrínseco en cada individuo y por ende dentro de la sociedad residen dos lobos. Recurriré a una fábula cherokee para ilustrar la propiedad de cada uno de ellos:
“Un anciano cherokee le habla de la vida a su nieto. – Hay una gran batalla dentro mío – le dice al chico. – Es una lucha terrible. Es una lucha entre dos lobos. Uno es el mal – él es la envidia, la codicia, la arrogancia, el resentimiento, la inferioridad, la mentira, la soberbia. El otro es el bien – continua el anciano – él es la alegría, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la amabilidad, la empatia, la generosidad, la verdad, la compasión y la fé. Esta misma lucha ocurre dentro tuyo. Y dentro de cada uno de nosotros.
El nieto se queda pensando en lo que le había dicho su abuelo y pasado un tiempo le pregunta – ¿que lobo vencerá?
El anciano simplemente responde – el que tú alimentes.”
Podemos elegir qué enfocamos. Las brechas que surcó la crisis en nuestra sociedad o los abundantes recursos que esta misma sociedad tiene a su/a nuestra disposión. A Europa le vendría bien que cada ciudadano eligiera la última opción.”
Una vez más Leonardo Boff me conmueve con sus reflexiones.
“No heredamos esta tierra de nuestros abuelos, sino que la tomamos prestada de nuestros nietos”, Proverbio Sioux
¿Cuál será el futuro de nuestros nietos?
Mirando a mis nietos jugando en el jardín, saltando como cabras, rodando por el suelo, y subiendo y bajando de los árboles, me surgen dos sentimientos. Uno de envidia, pues ya no puedo hacer nada de eso con las cuatro prótesis que tengo en los miembros inferiores. Y otro de preocupación: ¿a qué mundo tendrán que enfrentarse dentro de algunos años?
Los pronósticos de los especialistas más serios son amenazantes. Hay una fecha fatídica o mágica de la que hablan siempre: el año 2025. Casi todos afirman que si ahora no hacemos nada o no hacemos lo suficiente, la catástrofe ecológico-humanitaria será inevitable.
La lenta recuperación de la actual crisis económico-financiera que se nota en muchos países, todavía no significa una salida de ella. Solamente que terminó la caída libre. Vuelve el desarrollo/crecimiento, pero con otra crisis: la del desempleo. Millones de personas están condenadas a ser desempleados estructurales, es decir, que no volverán a ingresar en el mercado de trabajo, ni siquiera quedarán como ejército de reserva del proceso productivo. Simplemente son prescindibles. ¿Qué significa quedar desempleado permanentemente sino una muerte lenta y una desintegración profunda del sentido de la vida? Añádase además que hasta esa fecha fatídica están pronosticados de 150 a 200 millones de refugiados climáticos.
El informe hecho por 2.700 científicos «State of the Future 2009» (O Globo de 14.07/09) dice enfáticamente que debido principalmente al calentamiento global, hacia 2025, cerca de tres mil millones de personas no tendrán acceso a agua potable. ¿Qué quiere decir eso? Sencillamente, que esos miles de millones, si no son socorridos, podrán morir de sed, deshidratación y otras enfermedades. El informe dice más: la mitad de la población mundial estará envuelta en convulsiones sociales a causa de la crisis socio-ecológica mundial.
Paul Krugman, premio Nóbel de economía de 2008, siempre ponderado y crítico en cuanto a la insuficiencia de las medidas para enfrentar la crisis socioambiental, escribió recientemente: «Si el consenso de los especialistas económicos es pésimo, el consenso de los especialistas del cambio climático es terrible» (JB 14/07/09). Y comenta: «si actuamos como hemos venido haciéndolo, no el peor escenario, sino el más probable será la elevación de las temperaturas que van a destruir la vida tal como la conocemos».
Si probablemente va a ser así, mi preocupación por los nietos se transforma en angustia: ¿qué mundo heredarán de nosotros? ¿Qué decisiones se verán obligados a tomar que podrán significar para ellos la vida o la muerte?
Nos comportamos como si la Tierra fuese nuestra y de nuestra generación. Olvidamos que ella pertenece principalmente a los que van a venir, nuestros hijos y nietos. Ellos tienen derecho a poder entrar en este mundo mínimamente habitable y con las condiciones necesarias para una vida decente que no sólo les permita sobrevivir sino florecer e irradiar.
Los escenarios a los que nos hemos referido nos obligan a soluciones que cambian el cuadro global de nuestra vida en la Tierra. No sirve seguir ganando dinero con la venta del derecho a contaminar (créditos de carbono) y con la economía verde. Si el genio del capitalismo es saber adaptarse a cada circunstancia, siempre que se preserven las leyes del mercado y las oportunidades de ganancia, ahora debemos reconocer que esta estrategia no es ya posible. Precipitaría la catástrofe previsible.
Si queremos tener futuro, debemos partir de otras premisas: en vez de explotación, sinergia humanos-naturaleza, pues Tierra y humanidad forman un único todo; en lugar de competir, cooperar, base de la construcción de la sociedad con rostro humano.
Me dan alguna esperanza los teóricos de la complejidad, de la incertidumbre y del caos (Prigogine, Heisenberg, Morin) que dicen: en toda realidad funciona la siguiente dinámica: el desorden lleva a la auto-organización y a un nuevo orden, y así, a la continuidad de la vida en un nivel más alto. Porque amamos las estrellas no tenemos miedo de la oscuridad.
- columna semanal de Leonardo Boff
- foto de Pablo Benavides tomada en Iruya, en el Norte Argentino
Suelto es el espacio personal de Pablo Benavides. Un ciudadano del mundo que vive en el barrio de Villa Urquiza -Buenos Aires- al que le gustaría que todos pudiésemos vivir un poco mejor.
Creer que una vida mejor es posible si entendemos que todo está interconectado, que formamos parte de algo más grande que nos incluye y nos trasciende.
Aclaración: este no es un medio periodístico, es mi blog, mi bitácora, mi diario, este es el lugar donde comparto mis ideas y reflexiones, y comento ideas de otros que me parecen interesantes. Por ello, las opiniones expresadas en este blog, son de mi exclusiva responsabilidad y no busco representar la opinión de otros y pudiera suceder que no coincidan con las de las organizaciones en las que me he desempeñado o desempeño actividades.