Hace más de tres años que recibí este texto que esrcibió un reconocido astrólogo argentino que se llama Eugenio Carutti.
El texto es bastante largo, pero les recomiendo su lectura sin dudarlo ni un instante. Pueden copiarlo y pasarlo a un word y leerlo cuando puedan o quieran.
A mi, personalmente, me resuena mucho la interpretación que hace Eduardo en relación a todo lo que nos está sucediendo en estos, y en todos, los tiempos. Espero que les guste tanto como me gusta a mi.
La Transformación de La Tierra: la mayoría de nosotros percibimos que una gigantesca transformación se está produciendo en la vida de la Tierra; nos damos cuenta que está ocurriendo un cambio muy acelerado y que las categorías habituales que utilizamos para comprender la realidad no nos dan el resultado que esperamos; todo esto genera enormes expectativas y una gran incertidumbre se agita en todos nosotros. Vivimos tiempos de enorme turbulencia en los que la cantidad de estímulos que debemos aprender a procesar en simultáneo nos parece casi insoportable.
Vamos a intentar una reflexión lo más amplia posible en el tiempo y en el espacio como para contener toda esta turbulencia. Estamos preocupados y ansiosos por los cambios de la humanidad; por los procesos históricos, sociales, políticos. Pero vamos a enfocarlos de una manera diferente a la habitual; les propongo observar este proceso, no como una serie de hechos algo que protagonizamos simplemente los seres humanos a causa de nuestras limitaciones o de nuestras cualidades, sino como un proceso planetario, como un proceso que vive la Tierra entera. Nosotros somos criaturas de la Tierra, somos terrestres, y es la Tierra la que está haciendo un cambio gigantesco y por eso nosotros, los humanos estamos cambiando.
Además, tiene un final tan hermoso y cargado de mensaje.
El estado de Bodhisattva es una condición en que el ser humano ha superado las barreras del egoísmo y se esfuerza incansablemente por el bienestar de los demás. El budismo Mayahana, en especial, enfatiza la figura del bodhisattva como el ideal del comportamiento humano. La budeidad es el estado de plenitud absoluta y perfecta libertad, en el que se disfruta de la unión total con la energía vital del cosmos. Para una persona en el estado de budeidad, todo, incluso los sufrimientos inevitables de la enfermedad, la vejez y la muerte, es motivo de dicha y de profunda satisfacción. El estado de budeidad se manifiesta a través del compromiso altruista en bien de los demás y de las acciones que se llevan a cabo en el estado de bodhisattva.
Y vuelvo a postear esto porque sigue más vigente que nunca!
Se trata de Severn Suzuki que en junio de 1992, con tan solo 12 años de edad se paró frente a una conferencia llena de representantes de la ONU -sobre Medioambiente y Desarrollo- para decirles todo esto.
Nunca antes me sentí tan identificado con TODO lo que dice. Casi, me animaría a decir que este es el Manifiesto de Suelto! por esto quiero seguir trabajando, hasta poder alinear lo que pensamos con lo que decímos y con lo que hacemos.
Escuchen a Severn Suzuki:
Texto explicatico sobre el video en YouTube: “El 3 de junio de 1992 una niña de 12 años llamada Severn Suzuki a los 10 años fundó ECO ( Environmental Childrens Organization ) con un grupo de amigos en Vancouver, se desplazó, junto a un grupo de niños ((Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg)pertenecientes a ECO (Environment Children Organization), desde Canada hasta la Conferencia de Medioambiente y Desarrollo “The Earth Summit” celebrada por la ONU en Río de Janeiro.”
Pueden ver más información y todo el discurso traducido en el excelente blog (que también les recomiendo) de Humanismo y Conectividad.
. Gracias Severn por tener tanto coraje, valentía y claridad en tus palabras y acciones! . Gracias a Andrés Schuschny por compartir esta info y por tu blog que a partir de hoy sumo a los amigos de Suelto en red! . Gracias a mi hermano Luis por reenviarme el video y el link del blog.
Podría arrancar diciéndoles que Christian Felber es un economista Suelto pero creo que se va a entender mucho mejor si les digo que es un especialista austriaco en materia de Economía Sostenible, alternativas para los mercados financieros, y que ha desarrollado un nuevo modelo internacional llamado “Economía del Bien Común”.
Por favor escuchemos a este hombre que nos trae ideas inspiradoras, frescas y con energía de renovación:
En enero del 2010 tuve el privilegio de poder asistir -gracias a la Embajada de Sudáfrica y a Guillermo Schulmeier de Emprendia- al Avant Premiere de la película INVICTUS.
Hoy, en marzo del 2012, tengo ganas de volver a compartir la inspiración que me provoca un lider como lo es Nelson Mandela.
Se trata de un film protagonizado por Morgan Freeman y Matt Damon, que cuenta como Nelson Mandela convirtió al rugby en una herramienta de paz y reconciliación para el pueblo sudafricano. La misma se estrenará en Buenos Aires el jueves 28 de enero.
La película me pareció maravillosa, emocionante y muy conmovedora. Sobre todo por estar basada en un hecho verídico y por estar cargada de un fuerte y esperanzador mensaje de liderazgo e Inspiración para El Cambio: “Un equipo, una nación”.
A los que les gusta el Rugby, y a los que creen que no, les recomiendo ampliamente ver esta película:
Además, tuve la sopresa de descubri que Nelson Mandela fue uno de los “publicitarios” más exitosos de toda nuestra historia, ya que con una “gran activación” y un excelente slogan logró unir a una nación separada por el odio y la indiferencia. Por supuesto que, a diferencia de otras comunicaciones publicitarias, la de él estaba cargada de una razón muy profunda, llena de un Amor y de una Verdad que trascienden cualquier estrategia. No se la pierdan!
Con respecto al nombre de la película “Invictus” viene del poema victoriano que Mandela recitaba para mantener el espíritu vivo durante sus 27 años de prisión”
“Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invencible.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me econtrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.”
Acá hay un video menos hollywoodense que explica el trasfondo de este momento histórico:
¡Gracias Madiba de todo corazón!
- dicen los que leyeron el libro “Factor Humano” que es inclusive mejor que la película! Acá un post del amigo Pedro que habla sobre el mismo.
A ver si de tanto insistir, algún día, logramos transformar nuestros círculos viciosos (y enfermos) en círculos virtuosos y positivos para el bienestar común.
Como pueden ver en mi post anterior y con éste, todo es una cadena de relaciones infinita donde tenemos que aprender a co-existir, y co-habitar este hermoso planeta.
Un bravo para Matisyahu por componer esta canción. Y los invito a construir, juntos, un Feliz Año 2012 para todos!
Quiero compartir con ustedes este excelente artículo de Christian Tiscornia y Pia Marchegiani de Amartya, sobre el tránsito que debemos hacer hacia un un modo de vida sustentable.
Las señales de agotamiento ecológico y crisis social que día a día sufrimos en nuestro planeta son contundentes. Nuestro modo de vivir, en especial la sociedad de consumo, está poniendo en jaque a los ecosistemas que necesitamos para sostener nuestras propias vidas.
Es simple y alarmante, la humanidad consume actualmente recursos renovables en un modo más acelerado de lo que pueden ser regenerados por la Tierra.
A este problema se lo conoce técnicamente como sobregiro ecológico. Nuestra demanda sobre la naturaleza excede lo que ella nos puede proveer. En términos económicos, se podría decir que estamos gastando más de lo que tenemos o gastando nuestro capital y generando, como consecuencia, una deuda ecológica.
La medición de la huella ecológica global nos muestra que sólo hasta 1986 la humanidad consumía recursos naturales consistentes con los que el planeta podía producir y generaba desechos de acuerdo a su posibilidad de re-absorción. A partir de entonces, la equiparación entre la huella ecológica (la demanda humana sobre los ecosistemas y recursos naturales) y la biocapacidad (capacidad de los ecosistemas de producir materiales biológicos útiles y absorber los materiales de desecho generados por los seres humanos) no se logró más (Global Footprint Network).
Hoy en día necesitamos el equivalente a entre 1.3 y 1.5 planetas para mantener el estilo de vida y nivel de consumo de un sector de la población mundial, mientras que el resto (más de la mitad) vive en la pobreza.
Guiados por el afán de aumentar el crecimiento económico de forma continua y a cualquier costo, desconocimos la noción de los límites ecológicos. Al mismo tiempo que la economía mundial presenció una expansión económica extrema (se duplicó en los últimos 25 años), aumentó la desigualdad en los ingresos, la pobreza alcanzó niveles escandalosos, y el 60% de los ecosistemas mundiales fueron degradados.
¿Consumir para vivir o vivir para consumir?
Cuando el crecimiento económico es la clave para terminar la pobreza y causar felicidad, el consumo se va convirtiendo en el objetivo último de nuestras vidas, y el consumismo un dios al que pareciera no debemos cuestionar. El mensaje que recibimos desde los gobernantes, los medios y las empresas es que el desarrollo depende de nuestra capacidad de compra. El consumo y el crecimiento se transforman en la meta y no en el medio para alcanzar un mundo más justo y ambientalmente viable para todos.
En nuestro sistema de consumo moderno el 1% más rico del mundo concentra riquezas iguales al 57% más pobre. En Estados Unidos, meca del comprar y tirar, el 99% de lo que se compra es basura en menos de 6 meses. Las Naciones Unidas reporta que si todos consumiéramos como se consume en la civilizada Dinamarca, hoy necesitaríamos 4 planetas tierra para responder a semejante demanda. Paradójicamente este sobre exceso de consumo no nos hace mas felices, más bien todo lo contrario. Estudios demuestran que las sociedades más felices no son las que más consumen sino las que invierten sus recursos en el desarrollo de la cultura y la educación.
Sustentabilidad y empresa
Teniendo en cuenta que la empresa moderna se ha convertido en un actor global muchas veces más poderoso que los estados (Estudios del Institute for Policy Studies plantean que “de las 100 economías más grandes del mundo, 51 lo constituyen empresas transnacionales y solamente 49 son Estados”), y que el mundo atraviesa una profunda crisis a nivel ambiental, social y económico, hay preguntas fundamentales que nos debemos formular: ¿Cuál debería ser en esta época el fin último de una empresa? ¿No llegó el momento de redefinir el rol de las empresas en la sociedad y entender que representan una realidad infinitamente más compleja que la de una máquina de producir riquezas para sus accionistas? ¿No debería ser el bienestar de la sociedad y el cuidado del medioambiente el fin último de cualquier empresa?
Si en el nuevo paradigma entendemos la generación de riqueza como medio para lograr un mundo sustentable, justo y sobre todo más feliz necesitamos entonces repensar cuáles son las herramientas concretas (organizativas, legales y educacionales entre otras) que nos pueden ayudar en este proceso.
Para alcanzar la sustentabilidad en la producción y el consumo de bienes y servicios, debemos incentivar el desarrollo de empresas que tengan la responsabilidad social y ambiental en el corazón de su negocio, y que se animen a definir nuevas metas trascendiendo las meramente económicas. En este tránsito hacia la sustentabilidad las empresas no pueden estar solas. Se necesitar trazar alianzas estratégicas entre organizaciones de la sociedad civil y el sector público para alinear intereses, definir políticas de producción sustentable y encontrar incentivos concretos para reducir la huella ecológica de la producción y el consumo.
Por más atractiva que parezca la idea, hay que reconocer que la transición hacia una economía sustentable no es sencilla; se requiere la articulación de distintos sectores y ante todo la voluntad política para definir una nueva macroeconomía para la sustentabilidad. Respecto del Estado se requiere cambios en la política fiscal, inversión pública en sectores claves como por ejemplo, las energías renovables o incentivos concretos para que las propias empresas inviertan en este cambio. Los mecanismos de financiamiento e inversión deben incluir investigación e innovación en tecnología, capacitaciones y desarrollo de nuevas habilidades. La eficiencia energética y el consumo responsable deben también ser incentivados.
Las empresas de la nueva generación deben maximizar el beneficio para todos aquellos que pueden afectar o son afectados por sus actividades generando de forma simultánea valor económico, social y ambiental.
En este proceso hacia un nuevo paradigma el rol de la educación es fundamental. Para lograr un cambio profundo de mentalidad necesitamos una educación que nos ayude a ser, a entender nuestro contexto y cambiar. Debemos contribuir a la formación de pensadores sistémicos en el marco del diálogo, de la construcción conjunta y de una educación que se anime a cuestionar y a transformar la realidad, enseñándonos a ser solidarios.
Desafíos del nuevo paradigma
El próximo gran paso en la construcción del nuevo paradigma es redefinir el concepto de progreso. Es virar de un pensamiento lineal, focalizado en el tener y en considerar a la naturaleza como un recurso a explotar, a una visión multidimensional de la existencia que tenga su centro en el ser, y entienda las conexiones de todo y todos con todo.
Debemos empezar a medir el éxito o el fracaso de las sociedades y sus instituciones no sólo por el desarrollo económico sino también por todos aquellos indicadores que promueven el bienestar de las personas; la igualdad, la salud ambiental, el compromiso cívico, el respeto por los derechos laborales, la educación y la felicidad.
El desafío de nuestra generación ya no es encontrar oportunidades de rentabilidad en el mercado actual, sino crear mercados que sistemáticamente reconozcan y premien prácticas de negocios social y ambientalmente responsables.
La posibilidad de crear un nuevo sistema que ponga nuestra felicidad y el respeto por la naturaleza en el centro de la escena es una decisión nuestra. Es solo cuestión de resetear el paradigma que nos trajo hasta acá y animarnos a construir uno nuevo.
Por Christian Tiscornia Biaus, con colaboración de Pia Marchegiani.
- más info en Amartya.
- si quieren compartir el link en facebook aquí la nota.
Otra vez la empresa PUMA me vuelve a sorprender con una acción en la dirección: ¡coorrecta!. En su momento me referí a la excelente idea de Clever Little Bag. Ahora quiero compartir esta idea a la que ellos llamaron Clever Little Shopper:
Se trata de una bolsa 100% biodegradable realizada a base celulosa de maíz que se descompone naturalmente con el agua o en la tierra -condiciones favorables para su descomposición-. El colorante de la bolsa es eco-friendly y puede ser utilizado sin ningún tipo de impacto negativo para el medio ambiente.
El video nos invita a que ¡hagamos el experimento en casa!
. Sacar el producto de la bolsa
. Calentar el agua a 145ºF
. Depositar el agua en un contenedor de vidrio
. Introducir la bolsa
. Dejarla remojar por 3 minutos y revolver
Listo para tirar por la cañería, libre de impacto ambiental *
* Al menos esto es lo que ellos dicen en el video -voy a indagar un poco más el tema-.
Si todavía te preguntas por qué me gusta tanto este caso, es muy simple: ¡Lo hicieron bien + lo contaron bien!
Le quiero dedicar este corto a todas las abuelas del mundo que siempre han sabido ser tan sustentables, que ni falta les hizo enterarse.
- gracias María Oliver
Ahora bien, una vez visto el video (que a mi también me conmovió) nos toca la reflexión. Y parece ser que se plantea un debate muy interesante aquí (ver comentarios): Carmela supo ser “sustentable“ en su tiempo y su cultura, pero ¿podría serlo ahora?, ¿qué elección haría Carmela hoy entre lavar la ropa a mano o usar el lavarropas automático? En este punto nos encontramos nosotros hoy en día. Y vos, ¿qué opinás sobre este dilema de conciencia?
Suelto es, ante todo, un espacio de reflexión personal. Un lugar para compartir con amigos, conocidos y colegas profesionales, un poco de inspiración para el cambio.
Aclaración: este no es un medio periodístico, es mi blog, mi bitácora, mi diario, este es el lugar donde comparto mis ideas y reflexiones, y comento ideas de otros que me parecen interesantes. Por ello, las opiniones expresadas en este blog, son de mi exclusiva responsabilidad y no busco representar la opinión de otros y pudiera suceder que no coincidan con las de las organizaciones en las que me he desempeñado o desempeño actividades.