La Manzana en la Oscuridad
Escrito el 07/04/11 | En: Arte, Belleza, Comunicación, Conciencia, Naturaleza

“Apenas iniciada en la dulzura de la comunicación, cualquier obstáculo le pareció intransponible como si a ella se le hubiera entregado el milagro de la savia que alimenta la planta y entonces dijese: es imposible. No sabía que ciertas cosas se hacían solas o entonces no se harían nunca. Acostumbrada a la propia fuerza de determinación, había terminado por pensar que andaba por que quería y dormía porque así lo había resuelto. Y ahora pensaba que antes de hablar era esencial saber cómo se habla. Con leve desesperación de felicidad miró el campo y las hierbas y las moscas: y todo se hacía solo, todo tenía la sabiduría del vivir. Pero ella no sabía como hacerse. Qué infeliz soy, se dijo entonces tranquila. ¿Pero sería infelicidad aquella inminencia para la cual todo de repente le pareció inclinarse, y aquel gran riesgo que uno corre? Y si eso fuera exactamente nuestra felicidad. “Me parece que eso es ser feliz”, pensó con curiosidad. Pues si ambos estaban ahí conversando… pues si el río corría gordo y lento… pues si al levantar sus ojos la copa opulenta del árbol se iluminó… pues si los cascarudos crepitaban en el aire… pues si los instantes jamás se repiten y por saber eso es que tenemos esta delicada sed… ¿qué felicidad podría desear además de esta? Quería que le aseguraran que aquello que sentía era tan real, a punto de suceder. Quería, quería que todo lo que sabía no estuviera más oculto.”
Clarice Lispector
Del libro: La Manzana en la Oscuridad
- la foto corresponde a un hermoso bordado -arte textil- realizado por mi querida amiga y artísta Flor Walfisch de su obra “me lo dijo mi garganta”
- el texto de Clarice Lispector me lo envió otro querido amigo, y artísta también él, Miguelito Nanni.
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