Ser Buenos
Escrito el 17/10/08 | En: Uncategorized
Adhiero 100% a la reflexión expresada por Alejandro Rozitchner en este video que el mismo titula “Los límites de la bondad“.
Al igual que él mismo habla del entusiasmo, en otras reflexiones, la idea es la de conectarse con la propia verdad, con la propia plenitud y posibilidad de generar riqueza (material, emocional y espiritual).
Por eso puedo conectar esto con mi post sobre la pobreza donde colcluyo hablando de la “pobreza espiritual“.
Esto ratifica lo que yo siempre afirmo del que el cambio “empieza por casa“ y somos nosotros mismos los que tenemos que buscar un buen equilibrio de plenitud en todos estos planos (espiritual, material y emocional). Seguro que las mejoras que tanto decimos que queremos vendrán en consecuencia. Esto sería lo que y entiendo por “darle sentido“ a la vida (darle la posibilidad de ser sentida“).
Hay 4 comentarios:
Pablo (21 de October de 2008)
Hola Abraxas, en esta oportunidad debo decirte que si bien entiendo y adhiero a mucho de lo que expresas aquí debajo, también debo decirte que hay mucho de lo que Alejandro está diciendo que se aplica a una sociedad como la nuestra (la sociedad argentina) que está llena de gente hablando a cerca de “ser buena gente“ y luego eso no conduce a nada de nada! Por eso es necesario hacer la aclaración porque seguramente, a la distancia, se complique vislumbrar el trasfondo de ésta reflexión.
Gracias,
Pablo
ABRAXAS CADIZ (21 de October de 2008)
Entiendo que la visión de las cosas de Alejandro estén mediatizadas por una situación concreta como dices es la de Argentina, país que debes saber que admiro por sus gentes, y que creo merece mejor destino que el que desde aquí hemos conocido en las últimas décadas.
Cádiz siempre ha estado muy cerca de ese país hermano. Muchos gaditanos, como es mi caso, tenemos familia y amigos de allá, y conocemos de cerca vuestra idiosincracia y vuestra bonhomía.
Toda esa gente que dices que no para de recomendar a los demás “ser buena gente” seguramente solo busca conseguir que los argentinos se plieguen a sus decisiones y normas, a sus dictados y condiciones.
Pero creo que puede denunciarse ese intento de anular conciencias de una manera más eficaz y menos dolosa.
Creo que ser un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno, no quiere decir ser un borrego, y caminar junto al rebaño hacia el esquile o el matadero. Eso aquí se llama “buenazo” o “tonto útil”. Para mí ser bueno consiste en ser mejor ser humano, más ser humanao.
Recuerdo ahora a Epícteto, filósofo estoico, que por cierto vivió en circunstancias muy parecidas a las actuales, en el imperio romano decadente, cuando le espetaba a un señor muy orgulloso de su caballo.
Este decía: soy mejor que tu porque tengo caballos magnífico, y tu ni siquiera tienes ninguno (Epícteto era esclavo en Roma).
Epícteto le contestó:
Si ambos fuéramos caballos me podría decir que eres mejor caballo que yo, porque corres más, eres más dócil al mando, tienes más fortaleza, o eres más sano.
Pero no somos caballos, sino hombres. Así que, si dices que eres mejor que yo, demuéstrame en qué lo eres, pero de lo que es propio del ser humano.
Hay un dicho castellano, que quizá venga al caso, que dice:
“Lo cortés no quita lo valiente”, y entiendo que significa que ser respetuoso con todos no implica no ser lo suficientemente valiente como para encarar y denunciar las injusticias. Y para luchar contra ella con los medios propiamente humanos, como son la el pensamiento, los sentimientos, la palabra y los actos.
Pero establecer en dos grupos los valores propiamente humanos, teniendo como caducos los que fueron utilizados para fomentar la injustica, y proponiendo los que (aún) no se han usado para tal, me parece mala solución.
La gran biblioteca de Alejandría fué quemada para evitar que primara la sabiduría contra la injusticia.
Los grandes libros y sabios del medioevo fueron quemados para que se mantuviera la injusticia.
Los libros, obras de arte, intelectuales y artistas fueron quemados por el nazismo para mantener la injusticia.
La milenaria civilización china y sus sabios y escritos fueron quemados por el maoísmo para igual fin. Etcétera.
Decía mi Maestro que la historia que más se repite es la de los hombres que dicen que nunca se repite.
El hombre es hombre, y como tal progresa hacia su condición propia, la de llegar a poder llamarse ser humano.
Todos los que formamos este círculo, virtual pero mágico, estamos empeñados en una revolución, la única que creo pendiente. Entiendo y creo que todos entendemos de alguna manera que es nuestro deber, nuestro trabajo. Y tratamos de hacerlo. Pero hagámoslo proponiendo valores humanos, rescatando valores humanos utilizados torcidamente, viviendo valores humanos.
Pero no caigamos otra vez en dividir a los hombre en dos bandos, que muchos lo tiene muy claro: los que están de mi lado y los que no.
Así es como han nacido falsas revoluciones que finalmente han hecho mucho más mal que bien.
En mi opinión, la revolución debe empezar por uno mismo, como así empieza la libertad,el dominio, la generosidad, la bondad, y cualquier valor humano que consideremos.
Estoy seguro que lo haremos, y que esa revolución será auténtica y duradera.
Pablo (22 de October de 2008)
Querido amigo, me demoré un poco en responderte porque quise encontrar el momento para leerte primero : )
Honestamente te estoy muy agradecido por compartir todo esto conmigo y otros amigos. Todo lo expresado me parece muy valioso y me hace reflexionar sobre estos post que publiqué, sobre los valores y sobre la necesidad de estar muy alerta a “no comprar gato por liebre“ como decimos por aquí también.
Una vez más, concído plenamente contigo en esto de ser humanos, de evolucionar, de respetar los valores que nos hacen más humanos y mejores personas y de que la verdadera revolución EMPIEZA POR CASA!!! Sí señor. En estos estamos tan de acuerdo mi querido amigo que bien vale todo este derroche de entusiasmo intergaláctico que se propaga vaya a saber uno porque servidores y cables y no cables pero que llega hasta mi con TOTAL CLARIDAD y buena vibración.
Un gran abrazo,
Pablo
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ABRAXAS CADIZ (21 de October de 2008)
Pues, Pablo, qué puedo decir de lo que dice Alejandro…
Poco o nada, creo. Tendría que acudir a la petición de principio y preguntarle qué es lo que él entiende por “bondad”. Volvemos a lo mismo de los vídeos anteriores. Las palabras están dejando de ser algo para no ser nada. O, peor, para ser algo confuso o al capricho de quien las pronuncia. Con razón el poeta Machado, Don Antonio, tuvo que aclararlo en una de sus poesías, autobiográficas, donde se definía un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Creo que la bondad es, al decir de Sócrates en boca de Platón, la más excelsa virtud de las cosas, incluido el ser humano.
Pero su esencia ha de ser buscada, descubierta, conquistada e incorporada a uno mismo.
Es fácil decir, como dice Alejandro, que “la bondad no es el esquema fundamental de nuestra vida”, “que no se trata de parecer bueno, ni de serlo”, etc.
Pero, vamos a ver, Alejandro, Alejandrito… ¿de qué bondad hablas? ¿hablas de lo que tu entiendes que es “ser bueno”? ¿hablas de lo que nos pregonan que es “ser bueno”, desde distintos púlpitos o estrados? ¿Hablas de ser bueno en el sentido de ser un tonto útil? En verdad no entiendo tu lenguaje cuando hablas…
Y… por cierto y, como dirían los ingleses “by the way”, ¿no te convendría ser aunque sea un poco bueno, y regar la buganvilla (solo supongo, ya que solo tiene una hoja para identificarla) que tienes detrás cuando hablas, aunque sea un poquito solo? A ella le sentaría bien que lo hicieras. Y mí también me lo haría, porque cuando te escucho tus disertaciones sobre la bondad y muchas otras cosas, me pregunto porqué no empiezas por ella…