¿A cuánto los argentinos?
Escrito el 04/04/09

Cada día que pasa, me siento más atraído a observar esos pequeños detalles -muy sutiles- pero que igual comunican. Puede ser una palabra, un gesto, una imagen, o algo incluso más leve. Pero sin lugar a dudas, hablan de un nivel de conciencia, de registro, de un formato de pensamiento, de valores, etc.
Esta foto la saqué en la vidriera de una confitería de villa urquiza, de camino al subte. Si bien, al principio, me resultaron simpáticas todas esas caritas mirándome, no tardé mucho tiempo en comenzar a pensar en la situación de tantos hermanos africanos, inmigrantes, en situación de desigualdad, de pobreza -yo los vi sufrir la probreza y la injusticia en su propio continente, y en otros como Europa o América-; y la verdad es que se me fueron las ganas de comerme uno de esos!
Luego me acordé de esa frase tan famosa de “Cuando vinieron por mi…“.
Y entonces me vinieron inmediantamente las post-preguntas a la cabeza: ¿a cuánto los argentinos?, ¿a cuánto estamos dispuestos a vendernos?, ¿cuánto salen nuestros principios?, ¿nuestros valores?, ¿a cuánto nuestro futuro y el de nuestros hijos?, ¿a cuánto nuestros sueños?





