El mundo merece mejor destino
Escrito el 02/04/09
Hace poco encontré de casualidad un programa de Argentina para Armar dónde María Laura Santillán le hacía un reportaje a Eduardo Galeano. Es increíble como esta persona maravillosa me volvió a cautivar una vez más con su pensamiento vivo, con su rítmo genuíno, con sus ideas claras, con sus certezas y con sus incertidumbres, con su visión de la vida, con su gentileza, con su calidéz, con su genialidad implacable de esa que “no se deja contaminar“… y me dije, guauuu, que bueno!, por todo esto merece vivir, para honrar todos estos valores y pensamientos!
Me sentí muy pleno, y reconfortado por esto. Solo pensé que lástima que tanta gente se lo pierda por estar haciendo otras cosas… que lindo sería que muchos pudiesemos tomarnos el tiempo para escuchar a este gran sabio viviente de nuestra querida banda oriental.
Pero claro, se trataba de un contenido Humano y Conectado! Y para eso lo tengo a mi amigo Andrés Schuschny que lo hizo por mi y para todos nosotros.
Por eso me tomo la libertad de subir estos mismos contenidos que subió Andrés porque creo que vale la pena que todos los que puedan y quieran hacerse un rato para reflexionar con y junto a un grande, lo escuchen a Eduardo Galeano:
Algunas de sus afirmaciones:
Esta crisis es la confirmación de que el mundo está al revés: se recompensa la especulación y se castiga el trabajo
El mercado le tendría que pedir perdón de rodillas al mundo porque ha sido un Dios implacable que lo ha conducido a una catástrofe.
Este es un tiempo de revelaciones feroces y, como siempre ocurre, tanto en las crisis como en las guerras pagan los pobres.
La cultura dominante habla de carrera, dice que hay que llegar, que hay que tener éxito.
Eso es mentira, no se vive para ganar, se vive para vivir.
En el retrato del mundo de hoy, nadie puede detenerse. Hay un pánico, si parás te pasan por encima. A veces hay que parar para poder seguir andando.
El amuchamiento enmascara la soledad. No hay nada peor que estar solo pero acompañado, falsamente acompañado por una multitud donde nadie se encuentra con nadie.
En el mundo no hay una democracia de verdad, en el mundo hay ciudadanos de primera, de segunda, tercera y cuarta categoría, y muertos también.
Los jóvenes no creen y quizás tienen razón en no creer cuando asisten al espectáculo de circo que muchos políticos dan: prometen el oro y el moro, y después, desde el poder, hacen exactamente lo contrario de lo que habían dicho.
Cada minuto mueren en el mundo diez niños por hambre o por una enfermedad curable, y cada minuto, el mundo gasta tres millones de dólares en industria militar. ¿Que clase de especie es ésta, que se dedica la exterminio del prójimo?
No creo que estemos condenados a repetir la historia, ni creo en la fatalidad del destino, creo que somos libres a pesar de todo, y que las cosas se pueden cambiar.
El mundo merece un mejor destino, quiso ser una casa de todos y merece ser algo mejor que un matadero o un manicomio.
De nuevo, gracias a Andrés Schuschny por subir estos contenidos a su blog y compartirlo con nos!





