Ultimamente, andar por la ciudad me está causando sensaciones muy particulares que se parecen en mucho al miedo y la adrenalina de un parque de diversiones, pero sacándole toda la diversión.
Buenos Aires, se está transformando en la “Ciudad de la Furia”. Donde la “Ciudad de los Niños“ -y de los ancianos… y de todos- está cada vez más lejos. La inSOStenibilidad nos acecha a la vuelta de la esquina.
Ojalá que nos demos cuenta a tiempo. Para recuperar la idea y el sueño de una ciudad donde todos podamos ser parte, comprometernos, vivir dignamente y divertirnos.
El otro día descubrí esta nota titulada “Abriendo nuevos caminos” en el diario La Nación. Inmediatamente me sentí conmovido por la historia de este hombre que se dedica a construir puentes en lugares recónditos del mundo, de forma gratuita y con materiales de descarte.
¿Cómo no iba esto a tocarme de una manera personal? En mi caso siento muy necesaria la creación de puentes, ya no materiales, pero sí espirituales, laborales, personales, etc. Necesito crear “puentes de esperanza”, que nos permitan trazar nuevos caminos, entre generaciones, entre culturas, entre personas, entre el corazón y la mente.
Hoy les cuento todo esto con una inmensa alegría porque me encuentro, ahora mismo, en mi amada ciudad de Barcelona continuando con mi tarea y sueño personal: “la construcción de un puente Bue-Bcn”
Como dice mi amigo Carles: que la ginga no pare! ; )
Suelto es, ante todo, un espacio de reflexión personal. Un lugar para compartir con amigos, conocidos y colegas profesionales, un poco de inspiración para el cambio.
Aclaración: este no es un medio periodístico, es mi blog, mi bitácora, mi diario, este es el lugar donde comparto mis ideas y reflexiones, y comento ideas de otros que me parecen interesantes. Por ello, las opiniones expresadas en este blog, son de mi exclusiva responsabilidad y no busco representar la opinión de otros y pudiera suceder que no coincidan con las de las organizaciones en las que me he desempeñado o desempeño actividades.