Ayer fui a hacer unos trámites al centro. Antes me fastidiaba ir al centro por el ruido, el tránsito, el caos y demás.
Durante muchos años fui a trabajar al centro todos los días y cada vez se me hacía más insostenible. Pero ayer me di cuenta de algo mucho más profundo. Ayer había algo que me causaba un gran dolor. Ver pasar a la gente como “anestesiada” y dormida mientras a su lado hay miseria de todos los tipos.
Causalmente, ayer también pasé por al lado del acampe de resistencia QOM en la Av. 9 de Julio. Mientras unos aborígenes de los Pueblos Originarios realizaban unas ceremonias de cantos ancestrales, la gente se tapaba los oídos y miraba para otro lado mientras seguían hablando por su celular.
Escuché una persona decir al pasar… “repetíme que no te escucho porque tengo a unos indios gritándome en el oído“.
Fue entonces que me di cuenta de la raíz de mi dolor: INDIFERENCIA
Por eso hoy, necesito estar parado (aunque sea de esta manera no-presencial) al lado de Eduardo Galeano, de Félix Díaz y de todos los hermanos, de aquí y de allá, que reclaman por su derecho a la Vida.
QUIEN QUIERA OIR QUE OIGA:
- les recomiendo también ver este otro post que está, de alguna manera, conectado.
Hace poco encontré de casualidad un programa de Argentina para Armar dónde María Laura Santillán le hacía un reportaje a Eduardo Galeano. Es increíble como esta persona maravillosa me volvió a cautivar una vez más con su pensamiento vivo, con su rítmo genuíno, con sus ideas claras, con sus certezas y con sus incertidumbres, con su visión de la vida, con su gentileza, con su calidéz, con su genialidad implacable de esa que “no se deja contaminar“… y me dije, guauuu, que bueno!, por todo esto merece vivir, para honrar todos estos valores y pensamientos!
Me sentí muy pleno, y reconfortado por esto. Solo pensé que lástima que tanta gente se lo pierda por estar haciendo otras cosas… que lindo sería que muchos pudiesemos tomarnos el tiempo para escuchar a este gran sabio viviente de nuestra querida banda oriental.
Pero claro, se trataba de un contenido Humano y Conectado! Y para eso lo tengo a mi amigo Andrés Schuschny que lo hizo por mi y para todos nosotros.
Por eso me tomo la libertad de subir estos mismos contenidos que subió Andrés porque creo que vale la pena que todos los que puedan y quieran hacerse un rato para reflexionar con y junto a un grande, lo escuchen a Eduardo Galeano:
Algunas de sus afirmaciones:
Esta crisis es la confirmación de que el mundo está al revés: se recompensa la especulación y se castiga el trabajo
El mercado le tendría que pedir perdón de rodillas al mundo porque ha sido un Dios implacable que lo ha conducido a una catástrofe.
Este es un tiempo de revelaciones feroces y, como siempre ocurre, tanto en las crisis como en las guerras pagan los pobres.
La cultura dominante habla de carrera, dice que hay que llegar, que hay que tener éxito.
Eso es mentira, no se vive para ganar, se vive para vivir.
En el retrato del mundo de hoy, nadie puede detenerse. Hay un pánico, si parás te pasan por encima. A veces hay que parar para poder seguir andando.
El amuchamiento enmascara la soledad. No hay nada peor que estar solo pero acompañado, falsamente acompañado por una multitud donde nadie se encuentra con nadie.
En el mundo no hay una democracia de verdad, en el mundo hay ciudadanos de primera, de segunda, tercera y cuarta categoría, y muertos también.
Los jóvenes no creen y quizás tienen razón en no creer cuando asisten al espectáculo de circo que muchos políticos dan: prometen el oro y el moro, y después, desde el poder, hacen exactamente lo contrario de lo que habían dicho.
Cada minuto mueren en el mundo diez niños por hambre o por una enfermedad curable, y cada minuto, el mundo gasta tres millones de dólares en industria militar. ¿Que clase de especie es ésta, que se dedica la exterminio del prójimo?
No creo que estemos condenados a repetir la historia, ni creo en la fatalidad del destino, creo que somos libres a pesar de todo, y que las cosas se pueden cambiar.
El mundo merece un mejor destino, quiso ser una casa de todos y merece ser algo mejor que un matadero o un manicomio.
De nuevo, gracias a Andrés Schuschny por subir estos contenidos a su blog y compartirlo con nos!
Hace tiempo ya que llegó a mi este texto tan hermoso de Eduardo Galeano. Hoy me parece más que oportuno compartirlo con ustedes:
“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó.
Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
El mundo es eso – reveló. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos en todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”
Suelto es, ante todo, un espacio personal. Pero también, es un espacio profesional. Un lugar para compartir con amigos, conocidos y colegas profesionales, un poco de inspiración.
Aclaración: este no es un medio periodístico, es mi blog, mi bitácora, mi diario, este es el lugar donde comparto mis ideas y reflexiones, y comento ideas de otros que me parecen interesantes. Por ello, las opiniones expresadas en este blog, son de mi exclusiva responsabilidad y no busco representar la opinión de otros y pudiera suceder que no coincidan con las de las organizaciones en las que me he desempeñado o desempeño actividades.