Esta es otra “verdad incómoda”, nos guste o no, la basura ya no se puede esconder más “debajo de la alfombra” y está amenanzando la calidad de vida de todos nosotros. Empezando, para variar, por los más pobres.
Recomiendo leer el artículo de La Nación de hoy “Vivir y Morir en el Gran Buenos Aires“.
Es un placer para mi poder sumarme, por segunda vez desde Suelto, a la iniciativa de BlogActionDay que este año nos pide a toda la blogósfera que postiemos, en simultáneo, sobre un único tema: la Pobreza.
Es por esto que decidí recordar (alguien me dijo que “recordar“ quiere decir “volver a pasar por el corazón“) mi experiencia de un viaje que hice a Zimbawe hace, aproximadamente, 4 años.
En ese momento yo era Brand Manager de Nike Argentina y acababa de volver de una renunión en Nike Inc. -Oregon, USA- para dar inicio a mis vacaciones en muy pocos días. El destino Zimbawe. El objetivo: tomar clases de Mbira, un instrumento sagrado de la música Shona de Zimbawe (más info en otros post).
El tema es que yo pasé de estar en “el primer mundo“ y con todos los lujos y confort de hoteles 5 estrellas, tecnología, etc, etc. a Argentina (buena aclimatación) y luego a Harare, la capital de Zimbawe, a vivir en una casa de familia en un barrio muy humilde (donde yo era el único blanco en varios km a la redonda -el resto estaban en los barrios de blancos en sus casas con seguridad y cercas electrificadas-).
Si bien la gran (y verdadera) excusa fue ir a tomar clases de Mbira. Hoy puedo darme cuenta que este suceso puede ser tan significativo en mi vida como lo fue para Steve Jobs estudiar caligrafía (ver su increíble discurso de “conecting the dots“).
Lo cierto es que la pregunta que me han hecho mil veces es: ¿por qué se te dió por ir a un país tan pobre?
En este país tan pobre, me recibieron cantando. Me acompañaron, me enseñaron, me cuidaron, me mimaron (suena gracioso ver la palabra escrita, no? ; )
En este país tan pobre, me regalaron sonrisas, muchas sonrisas, las más hermosas que vi en mi vida… y las más sinceras. Compartieron conmigo silencios y miradas profundas y genuínas.
Me enseñaron a compartir y a comunicarme sin necesidad del idioma. Me enseñaron que “una sola cosa bien hecha por día“ es motivo de alegría y celebración.
Me enseñaron la humildad y la sencillez. Y también compartieron conmigo sus penas y sus sufrimientos.
Me hicieron sentir “uno más“, andar por ahi como por mi casa. Me invitaron a jugar con ellos y a disfrutar, simplemente, de estar vivos. Sin necesidad de consumir absolutamente nada. Disfrutar el compartir un juego, una canción.
Compartieron conmigo su música sagrada y me inviataron a formar parte de esta celebración.
En este país tan pobre, lo único que yo pude hacer es RECIBIR, RECIBIR y RECIBIR.
Ahora me pregunto… ¿Cuál es la peor de las pobrezas?, ¿la que te flagela con el hambre?, ¿la que te deja sin recursos materiales? o será ¿la pobreza espiritual?, ¿la que no nos deja ver todo lo que hay a nuestro alrededor?, ¿la que nos enceguece en la búsqueda del éxito y la realización personal?, ¿la que nos hace creer que solo “los que tenemos“ podemos darle a “los que no tienen“? Cuanta confusión… cuanto desorden… ahora que lo pienso creo que hay una única pobreza y es: la falta de Amor, sí eso mismo. Para mi LA POBREZA ES EL DESAMOR.
No puedo cerrar este post sin dejar de agradecer a todos los maestros de este viaje y de esta increíble experiencia. Gracias los Ancestros, a Chaminuka (en primer lugar), a Luken Pasipamire, a mamá Muchena, a Bimbay, a Santana y a todos y todas las amigas y vecinos de ese barrio de Harare que no tienen blog, que no tienen fotolog, que no son bloggers ni floggers, que no tiene idea de muchísimas cosas que están pasando en el mundo pero sí de las que les están pasando a ellos y de lo que necesitan cada mañana para seguir adelante, gracias a todos ellos que no están en mi Facebook pero sí están en mi corazón!
“De Vuelta al Ghetto”, es el título de la nota que salió en Ciudad a cerca del ReggaeFest Solidario que se hizo en Ciudad Oculta. Además de recaudar alimentos y ropa para los afectados de las inundaciones de Santa Fe, algunas de las bandas más importantes del reggae local, como Nonpalidece y Resistencia Suburbana, aprovecharon su capacidad de convocatoria para empezar a provocar un cambio social: SI HAY MISERIA, QUE SE NOTE!
El propósito fue el de lograr que el género, que nació en los barrios más pobres de Jamaica y que desde su origen buscó luchar a través de la música contra la desigualdad social, la injusticia y la discriminación, se escape por un momento del circuito comercial y vuelva a su cuna: el ghetto.
La idea también era hacer que los “ocultos” salten a la vista por ser habitantes de un lugar, que ahora se convirtió en la sede del festival de reggae solidario más grande del país. Y por otro lado, la propuesta era llevarle a la gente del barrio, un show que por falta de recursos económicos, seguramente, no podrían presenciar si la entrada no fuera gratuita.
Para ver la nota completa de Ciudad podés hacer click acá.
Asociación Libre: sin repetir y sin soplar, cuando pienso en la gente oculta y en los “ocultos“ no puedo evitar acordarme de la enorme cantidad de refugiados que hay en el mundo entero. Te recomiendo conocer lo que está haciendo ACNUR a través de su camapaña Ninemillion.org
Abajo podés ver uno de los videos de la campaña en la que participó Ronaldo.
Suelto es, ante todo, un espacio personal. Pero también, es un espacio profesional. Un lugar para compartir con amigos, conocidos y colegas profesionales, un poco de inspiración.
Aclaración: este no es un medio periodístico, es mi blog, mi bitácora, mi diario, este es el lugar donde comparto mis ideas y reflexiones, y comento ideas de otros que me parecen interesantes. Por ello, las opiniones expresadas en este blog, son de mi exclusiva responsabilidad y no busco representar la opinión de otros y pudiera suceder que no coincidan con las de las organizaciones en las que me he desempeñado o desempeño actividades.