Suelto Inspiración para el Cambio

Trasnformación de los Valores

Escrito el 18/10/08 | En: Uncategorized

Otra reflexión de Alejandro Rozitchner que me parece muy interesante porque se enfoca en la practicidad, en el poder y QUERER concretar eso que deseamos:

agregó este post de “paleta moral de colores“

Hay 3 comentarios:

Pablo (19 de October de 2008)

Este es el comentario que yo le dejé a Alejandro en su post:

“De nuevo me parece buenísimo este post en línea con tu reflexión sobre los “limites de la bondad“. Defintivamente estás “repensando“ todo en función del QUERER tan práctico y concreto. Del deseo de proyectar (PROYECTO) nuestra propia verdad (ENTUSIASMO) y transformar la realidad SIENDO eso que QUEREMOS SER (y no… diciendo eso que queremos ser).

Sutil, pero enorme y abismal diferencia!

Gracias por ayudarnos a repensar todo lo que debe ser repensado, dado a que todo lo viejo se derrumbó y mucha gente sigue viviendo en una realidad virtual, que no es la de internet (como piensan muchos) sino la de sus propios soliloquios mentales que se regodena sobre viejos conceptos caducos e inaplicables!

INTER-HAGAMOS! ; )

Gracias,“

ABRAXAS CADIZ (19 de October de 2008)

Pues, Pablo, merece mucha tinta y papel comentar esos vídeos que encierran una forma de enfocar la vida auténticamente nueva, aunque muchos intentamos difundirla y promoverla por todos los medios, en la medida en que la entendemos y en que lo podemos.
En verdad, y en una primera aproximación, creo que los valores “viejos” y los “nuevos”, tal como se enuncian, son igualmente válidos y útiles para la vida del hombre y de la humanidad.
En mi opinión, lo que ha ocurrido es que los valores “viejos” han sido despojados de su auténtico contenido y significado real y llenados con bastardos contenidos, para servir así para adormecer y controlar a los hombres, en beneficio de una ganancia de poder o de riqueza y en la búsqueda de una férrea “estabilidad” del actual sistema de vida.
Y, desgraciadamente, los valores que Alejandro propone como “nuevos”, han sido muchas veces terjiversados, bien por los intereses antes mencionados, bien por la propia estupidez de los seguidores de “gurús” o “maestros”, que, en el fondo, no buscan sino enriquecerse o detentar un ficticio “poder” sobre masas, engordando así su validad y su cuenta corriente.
Véase al respecto la parodia de “Warren Sánchez”, de los inefables Les Luthiers.
Solo pondré dos ejemplos de una cosa y de la otra.
“El deber”, como valor “viejo”, al que Alejandro contrapone “el querer” ha sido manipulado de la manera y con los fines que antes expliqué. Además, no encuentro contradicción entre los dos conceptos una vez que se entienden correctamente.
Si alguien me dice cual es mi deber, y además me lo impone, bajo pena de cárcel o infierno… mal andamos.Si, además lo asumo, me está bien empleado, por gilipollas.
Creo que cada uno debe encontrar “su deber”, acorde con su propio proyecto de vida, su justicia y su conocimiento propios sobre su persona y el mundo. Pero, claro, eso es muy incómodo… Es más cómodo preguntar: ¿Cuál es mi deber, que ahora mismo empiezo a cumplirlo? La persona que eso pregunta y luego hace, es una desgracia para sí mismo, y además, una desgracia para todos sus congéneres.
Así pues, yo busco mi deber frente a mí mismo y a la humanidad, y cuando lo encuentro, aunque borroso, lo acepto como mío. Otros tendrán el suyo… O no, y aceptarán el más cómodo… Es su problema.
Y cuando encuentro mi deber, lo quiero, porque es mío, y no me basta saberlo, sino que me resulta necesario vivirlo. Y no se vive nada si no se quiere.

El otro caso es, por poner ejemplos de valores “nuevos”, la “autenticidad” o “la espontaneidad”. Para mí seguro que son valores a asumir, y vivir, pero ojo, las palabras tienen su contenido, y a veces es muy resbaladizo. Hay quien entiende que ser espontáneo es hacer en cada momento aquello que le surge, sin más, sin valorar si es conveniente, bueno y justo, para sí y para los demás. Y también hay gente que piensa que ser “auténtico” es ser como se es, tal cual, sin siquiera plantearse que si uno es, por poner, un cabrón, tampoco es de recibo andar todo el día haciendo cabronadas. ¡Es que yo soy así, y como soy auténtico…!
Bueno, bueno, si sabes que eres un cabrón, empieza por preguntarte si no te convendría ser menos cabrón, y, mientras tanto, hacer menos cabronadas…
¿Qué es ser espontáneo?
¿Qué es ser auténtico?
¿En qué consiste tener un deber?
¿En qué consiste querer?
En fin, Pablo, vamos primero a encontrar el significado de las palabras, porque, a veces, parece que todos hablamos en esperanto, que, a pesar de ser el lenguaje universal, no hay dios que se entienda con él.

Pablo (20 de October de 2008)

Mi querido Abraxas, solo me queda ponerme de pié y aplaudirte! Clap, clap, clap. Hacía rato que no tenía un comentario tan atento, afilado, y nutritivo. Sí, mi querido amigo. Sabias palabras. Estoy muy de acuerdo con tus observaciones sobre el deber y el querer y, también, con la necesidad de aclarar mejor el significado de las palabras.

Muy cierto! Gracias!

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